jueves, 31 de octubre de 2013

Canalejas de Puerto Real, dibujo

...en clave de Cómic.

Juan Pérez Sánchez (Puerto Real, 1905) - Jaén, 1966) cantaor payo flamenco conocido artísticamente como Canalejas de Puerto Real. Descendiente de una famila de cantaores gitanos de Jerez llamados los Paquirri, raíces que tuvo para destacar en los cantes festeros. Fue acompañante suyo a la guitarra Vicente el Granaino.


<img src="Canalejas.jpg" alt="Cantaor de Puerto Real en Cómic">

INFANCIA:
A él le pusieron Canalejas y a uno de sus hermanos Moret de los siete hermanos que eran, siempre estuvieron juntos en su infancia, por todas las cercanías de los puertos, como para ir en busca de alguna fiesta para ganar unas pesetas. La vida flamenca por aquel entonces era las reuniones, bodas, bautizos como alguna que otra actuación en los cafés cantantes que había en Puerto Real, y en sus alrededores como San Fernando, Jerez, o en el mismo Cádiz.

CARRERA PROFESIONAL:
Trabaja como peón de carpinteros y comienza cantando en pequeños cafés y en fiestas, hasta que es descubierto por un aficionado quien le anima para que se dedique a la música de forma profesional. Finalmente viaja como polizón a Barcelona donde ayudado por Rafael de la Cabeza entra en el mundo del flamenco de la capital catalana.
A partir de 1932 comienza a hacerse un hueco en el mundo del flamenco actuando en Barcelona y en Valencia hasta que en 1934 debuta en el Salón Olimpia en Madrid junto con Angelillo y el Pena hijo. Ese mismo año también actúa en el mítico Circo Price junto cn José Cepero. El éxito le acompaña hasta el inicio de la guerra civil que le lleva a la cárcel por sus ideas republicanas. En 1939 regresa a los escenarios actuando en Cádiz junto con la Niña de los Peines y El Sevillano. Durante los años cuarenta del siglo XX canta con las principales estrellas flamencas de la época destacando especialmente las que realizó junto a Pepe Marchena
En los últimos años de su vida comenzó a participar en diversos concursos de flamenco. En 1963 ganó el concurso de la Lámpara Minera de Murcia y el primer concurso de Cantes de Levantes y al año siguiente, en 1964 el concurso nacional de Córdoba y el segundo para profesionales de cartageneras, celebrado en la localidad de Cartagena.

Se queda a vivir en Jaén donde ya conocía a la mujer que iba a ser su esposa y la madre de sus tres hijos. En Jaén se establece montando una empresa de taxis, hasta sus días de existencia.

Cierta noche fueron Canalejas y Moret al teatro Real de San Fernando a escuchar a Manuel Torre, no quedando (al menos buenos aficionados) contentos con la actuación del genial maestro de los duendes negros y a la mañana siguiente, tal vez de madrugada, en la reunión que solían tener los cabales después de cualquier actuación, se coló como de rondón el jovencísimo puertorrealeño y en medio de los aficionados allí presentes se arrancó por siguiriya, haciéndole el cambio de Manuel Torre y dejando con apenas 13 años boquiabiertos a los grandes aficionados que en torno al maestro jerezano se dieron cita...

Esto iba a suponer algo muy importante para el futuro de este joven mocetón, pues ya no se trataba de cantar (cosa que hacía con regularidad) por las bodas o bautizos de Puerto Real o algún cortijo de la zona, sino que se trataba de cantar en una reunión de cabales después de oír al gitano más puro que según muchos dio el cante y cantando precisamente su particular siguiriya, animándole a seguir por esa línea de pureza los allí presente y regalándole (quizá su primer jornal) la nada despreciable cantidad por entonces de cincuenta pesetas. ¡Mucho tenían que mariscar Canalejas y Moret para conseguir diez duritos (como ellos mismos decían), y esa noche lo hizo Juan con un cante y a gusto con lo que hacía!.

Pronto dejó, al menos de forma continua, el marisqueo para intentar la "aventura" y trabajar en los astilleros conocidos en Puerto Real como el dique, comprándose él mismo las herramientas necesarias para la carpintería y presentándose a examen que aprobaría más por su voluntad que por sus destrezas, el oficio de carpintero, colocándose en el comentado dique como peón.


Mientras tanto seguía su vida flamenca entre reuniones, bodas, bautizos con alguna que otra actuación en los modestos cafés cantantes que había en Puerto Real, San Fernando o en Jerez, cobrando las menos de las veces tres o cuatro duritos que le ayudaban a esos gastitos que ya nuestro cantaor empezaba a tener, pues ya se producían sus pequeños escarceos con los amigos dentro del ambiente flamenco, cosa que al puertorrealeño le encantaba.

Otras fuentes:   web archive.org

1 comentario :

  1. Perfecto, he ido a verlo en foto y está clavao.

    Un beso.

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