jueves, 4 de diciembre de 2014

Parque natural de La Breña y Marismas del Barbate

Parque natural de La Breña y Marismas de Barbate

El Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate se localiza en los municipios de Barbate y Vejer de la Frontera, en la costa atlántica de la provincia de Cádiz (España). Se trata de un parque marítimo-terrestre de 5077 hectáreas, 1.152 marinas y 3.925 terrestres, que incluye el acantilado de La Breña, situado entre Los Caños de Meca y Barbate, con el monte de pinos de su parte superior y la franja marítima a sus pies, así como las marismas del río Barbate, que desemboca en la localidad del mismo nombre; y las zonas añadidas en 2005 conocidas como Monte Marismas, los Montes Quebradas y Peña Cortada, en la localidad de Vejer de la Frontera.



Debido al material de la pared del acantilado, éste se disgrega en grandes bloques que posteriormente se van rompiendo con el oleaje, por lo que a lo largo de la historia ha ido retrocediendo, dejando en el fondo del mar una sucesión de rocas sobre sustrato arenoso. Este fondo marino propicia un rico hábitat de especies, con profusión de algas, moluscos y todo tipo de peces, lo que justifica la protección dentro del parque de 1 milla náutica a lo largo de todo el acantilado.

Recientemente se ha localizado en él una formación de estalactitas de 300 años de gran valor.

La zona superior del acantilado está ocupado por un extenso bosque de pino piñonero, procedente de repoblación a finales del siglo XIX, mientras que en el borde se observan especies que soportan mejor los fuertes vientos, como pino carrasco, sabinas y enebros. Además de diversas especies de aves menores, se encuentra una pareja de halcón peregrino y otra de cernícalo.

El pinar
Ocupa la mayor parte de la superficie del parque. Las aves que permanecen todo el año o sedentarias de este espacio no son sólo las propias de los pinares y pueden citarse el mirlo común (Turdus merula), el cárabo (Strix aluco), el carbonero (Parus major), el cuervo (Corvus corax), el jilguero (Carduelis carduelis), el herrerillo común (Parus caeruleus) y la cogujada común (Galerida cristata).

Los reptiles muestran su preferencia por zonas próximas al acantilado al amparo del abundante matorral que allí recubre el terreno. La víbora (Vipera latasti) se encuentra también presente. Otras especies de reptiles detectadas en el pinar son: la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), el lagarto ocelado (Lacerta lepida), el eslizón tridáctilo (Chalcides chalcides), la salamanquesa (Tarentola mauritanica), la culebra de agua (Natrix maura), la culebra de herradura (Coluber hippocrepis) y el camaleón (Chamaeleo chamaeleon).

La presencia de los anfibios queda restringida a las zonas húmedas, pudiendo citarse el sapo (Bufo bufo), el tritón jaspeado (Triturus marmoratus), la ranita verde (Hyla meridionalis) y sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

El acantilado

Paseo junto al acantilado
Es el tajo o frente rocoso, margoso y calcarenítico que ofrece un desnivel de unos 100 m a lo largo de casi 2 km de litoral en pleno centro del parque lo que supone unas 20 ha de zona rocosa que forman un frente casi vertical.

Las especies que encontramos son: la garceta común (Egretta garzetta) y el cuervo (Corvus monedula) que ejercen de depredadoras sobre las puestas y crías de la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), que llegan al acantilado entre finales de enero y comienzos de marzo.

Se han detectado también el vencejo común (Apus apus), el cuervo (Corvus corone) y paloma bravía (Columba livia). También se pueden encontrar aquí las únicas poblaciones de ibis eremita de toda la Unión Europea.

La marisma

La marisma es un vivero natural de peces como se comprueba con la gran cantidad de alevines que hay, cuyas dimensiones van de 30 a 100 mm y que pasan en esta zona sus primeros meses de vida.

Entre las especies más interesantes están la dorada, el robalo, el lenguado, la anguila, baila y lisas.

Los bancos de moluscos de interés comercial (almeja, ostión, mejillón y verdigón) están condicionados por la calidad del agua y el tipo de sustrato. Salvo la coquina (Scrobicularia plana) el resto de los moluscos limitan su área de dispersión a la zona de salinidad de influencia marina, desde la barra hasta Pozo Montano, además de algunas pequeñas manchas en la boca ancha.

El langostino realiza parte de su ciclo en el río Barbate, penetrando la larva y criándose en las zonas más ricas de agua salobre, para en invierno abandonar el río saliendo al mar. Existen especies de camarones y cangrejos.

Sobre los pastizales de zonas altas de suelos lavados se encuentran estorninos Sturnus spp., garcillas bueyeras y trigueros (Miliaria calandra). En invierno cuando estos aparecen encharcados abundan las avefrías (Vanellus vanellus) y en menor número, chorlitos dorados (Pluvialis apricaria).

En las planicies salinas crían la terrera marismeña (Calandrella rufescens) y la común (Calandrella brachydactyla). Propios de estas zonas son también la canastera Glareola pratincola y la cogujada (Galerida cristata). En las proximidades del agua encontramos lavanderas blancas (Motacilla alba) y boyeras (Motacilla flava) y es frecuente el buitrón (Cisticola juncidis). 

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