lunes, 11 de mayo de 2015

Monumentos del Pajarete

...en Monumencatura.

Situado a 9 Kms. de la ciudad, en la falda del cerro de Pajarete, muy cerca de la fortaleza de Matera. Lugar de peregrinación, donde cada 8 de septiembre, devotos de toda la provincia se acercan a la ermita para visitar a la Virgen de las Montañas en una renombrada Romería.

<img src="Ermita V. de las Montañas.jpg" alt="ermita en dibujo"/>

Es una de las devociones más arraigada en Villamartín y su comarca. La tradición afirma que la imagen quedó abandonada y perdida entre la maleza, hasta que un leñador la encontró en el S. XVI.

Poco despés, en 1562 se efectúa una petición al Arzobispado de Sevilla para construir una ermita en el lugar en que fue encontrada la imagen. En 1563 ya se encontraba construida.

El Santuario está consagrado a la Virgen de las Montañas y a San Ginés, patrón de los viticultores, ya ue fue construido para la atención espiritual de los pobladores de la zona, la mayoría de ellos viticultores de las tierras de Pajarete.


Además del camino de la Romería, es lugar de peregrinación casi diario de la gente de los alrededores. Es raro el día que por la carretera, no se vea algún devoto caminante que va a visitar a la Virgen.

Patrimonio arquitectónico de Villamartín

... en "monumencaturas"


Iglesia de San Francisco

La iglesia de San Francisco fue construida en el siglo XVI y está consagrada a la Vera Cruz.

<img src="orquideas.jpg" alt="Orquídeas moradas"/>

En esta iglesia podemos encontrar algunas tallas de interés, como el Cristo de Vera Cruz, que se encuentra en el Altar Neoclásico donado por Fernando VII. Otras imágenes interesantes son las de Nuestra Señora de la Soledad, que procesiona el Viernes Santo, la del Cristo de la Humildad y Paciencia y las de San Juan de Dios y San Rafael.
En el convento adyacente a la Iglesia estuvieron asentados los frailes de la orden de Franciscanos.

domingo, 10 de mayo de 2015

Ruinas del castillo de Villamartín

Castillo de Almajar o Matrera

La fortaleza de Matrera, también llamada de Pajarete o de Almajar", está situada en la Sierra de Pajarete, entre Villamartín y Prado del Rey (Cádiz).

Formó parte del amplio cinturón defensivo de la frontera del reino nazarí de Granada frente a la Corona de Castilla. Sus ruinas conforman  actualmente  un  interesante y olvidado yacimiento arqueológico que constituye uno de los principales elementos patrimoniales de la Sierra de Cádiz, toda vez que es un magnífico ejemplo de fortaleza fronteriza, situada en uno de los sectores clave en el proceso de conquista castellana del territorio granadino al final de nuestra Edad Media. 


<img src="orquideas.jpg" alt="Orquídeas moradas"/>

Estaba en contacto  visual con el castillo de Zahara y el punto de vigilancia de Iptuci, que conectaría con Cardela y Aznalmara.  No fueron los musulmanes los primeros en asentarse allí. Aunque falta un estudio arqueológico  sistemático, se han localizado  en superficie restos tartésicos e ibéricos.

Sin embargo,  nada seguro  sabemos hasta la Edad Media.  En 1256 el maestre de la Orden de Calatrava Pedro Yáñez ganó la plaza, la cual fue definitivamente donada a la orden, en 1257, por Alfonso X. Luego, en 1261, sufrió el acoso de los moriscos sublevados en Jerez y fue socorrida, pero se perdió en 1322 cuando el clavero Juan Núñez denuncia a Alfonso XI que el maestre de Calatrava D. Garci Lope «dexó perder algunos castiellos de la orden» . El mismo Alfonso XI cita su reconquista en 1341 '2, y en 1342 es donado a la ciudad de Sevilla, junto con las tierras de su demarcación (el «Campo de Matrera»,  una amplia extensión  de tierras llanas y buenas para el cultivo que hoy conforma el municipio de Villamartín). En 1408 el rey de Granada prepara desde Zahara un ataque que finalmente no pudo llevar a cabo por la intervención del infante don Fernando. De nuevo fue asediada por Mohamed Aben Ozmin, siendo el conde de Arcos quien la defendió.

Debido a la inseguridad del territorio, la población de Matrera sería muy escasa, por lo que era utilizada como lugar de apro­vechamiento de leña y madera, esparto, caza, pasto y sal, arrendándose anualmente  su explotación. Era la zona de Sevilla de mayor riqueza silvopastoril, y como indican los propios contemporáneos  la más provechosa para los ganados:


«... porque tienen agua e yerua todo el año e es más provechoso para traer los dichos ganados. E que todos los otros términos de los palmares  e marismas son poco prouechosos e que  en ellos no se han traido nin se puede traer hatos de vacas ni se criaron  en tienpo alguno, saluo en los dichos cortijos {cortijo del rubio y Alocaz} e en el canpo de Matrera»


En algunas ocasiones no se arrendaría el Campo de Matrera. Las razones de esto pudieron  ser variadas, bien porque  no hubiera  ha­ bido una persona que pujara por su arrendamiento, o porque  la es­ casez de pasto en otras zonas del concejo de Sevilla, debido a la climatología  o la guerra,  aconsejaba dejar libre Matrera a fin de que los ganados entraran  libremente  en esa zona y de esta forma paliar los problemas que podían haber provocado la muerte por inanición del ganado. Así, por ejemplo quedó sin arrendar en el año 1368,  fe­cha  muy  significativa ya que  se produjo un  asalto  granadino a Utrera en plena guerra civil entre Pedro 1 y Enrique de Trastámara:



«La renta de Matrera... No se arrendó,  por lo que se dejó por si era necesario meter los ganados  de la ciudad y su tierra hasta el lunes 3 de enero, era de 1406... »




El fin de la guerra de Granada también facilitaría la posibilidad de asentar en la zona una población estable. En este sentido se volvería a poner en marcha, esta vez con total éxito, el proyecto de crear el lugar de Villamartín, en cuyo término se integraría el Campo de Matrera, como coto cerrado para uso exclusivo de los vecinos de Villamartín que lo roturarían a cambio de no poder llevar sus ganados a los baldíos de Sevilla y su<> y del pago de un censo anual al concejo sevillano.

viernes, 8 de mayo de 2015

Monumentos de Villamartín

... en Monumencatura.

¡Se caricaturiza a las personas y se monumencaturiza a las Iglesias!.

Cronología 1500/1599. estilo Mudéjar
Denominación: Iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes

Descripción
Iglesia comenzada a construir en el siglo XVI. Portada con templete greco-romano, una hornacina en medio con una inscripción en su interior. Retablo del Siglo XVII 
La actual edificación es el resultado de diversas reconstrucciones.

<img src="orquideas.jpg" alt="Orquídeas moradas"/>

La obra primitiva era del siglo XVI y se trataba de un edificio gótico mudéjar de tres naves separadas por arcos apuntados sobre pilares, esta zona se conserva actualmente en lo correspondiente al cuerpo de la nave, si bien las actuales cubiertas encamonadas de aristas responden a una reforma neoclásica de fines del siglo XVIII. El crucero y capilla mayor responden a una reforma renacentista de la segunda mitad del siglo XVI, los brazos se corren por bóvedas de medio cañón y la capilla mayor por bóveda abocinada, la cúpula es semiesférica sobro pechinas. 
En el primer tramo de la nave derecha se abre la capilla con cubierta de crucería perteneciente a la fábrica primitiva. 
Al exterior destaca la Torre-Fachada, que en la zona ba ja alberga la portada. Esta se compone de dos cuerpos sustentados por columnas jónicas do fuste estriado que albergan hornacinas rematandose el segundo por frontón curvo. Esta pieza fue diseñada a mediados del siglo XVI por Hernan Ruiz II. Los cuerpos de campana son de planta cuadrada con vanos de medio punto y rematados por chapitel piramidal recubierto de cerámica. Esta última no corresponde a la reforma de fines del siglo XVIII.

jueves, 7 de mayo de 2015

Dibujos de Villamartín

"Monumencaturas" de Villamartín.

La Iglesia de las Angustias formó parte del Convento de las Concepcionistas. 

<img src="orquideas.jpg" alt="Orquídeas moradas"/>

Se encuentra en la plaza del Ayuntamiento al inicio de la peatonal Calle Boticas.
Con una sola nave cubierta con bóvedas de cañón, del templo de Las Angustias destacan su retablo mayor y dos laterales.
La titular del templo es una excelente talla de la Virgen de las Angustias esculpida en 1951 por Jun Bernabé de Britto.
Desde este templo realiza su salida procesional la tradicional Hermandad de la Borriquita, con el paso del Cristo y la Virgen de los Reyes.

martes, 5 de mayo de 2015

Villamartín en dibujo

...en clave de El Sur de Romero.

Villamartín tiene una historia relativamente reciente. Pues se conocen datos de este municipio en torno al año 1280, cuando los territorios recién cobrados para la corona castellana se repartieron entre los militares y caballeros que habían participado activamente en la conquista; a Mateo Dávila le tocó el lote que incluía esta zona, donde ya había un poblado árabe que se repobló.

Gentilicio: Villamartinense

¡Click en la imagen para verla ampliada!


<img src="Villamartín.jpg" alt="dibujo de Villamartín"/>



A Villamartín

Abreva en la línea del Guadalete
El ganado de los tiempos
Entre reinos y cerros la trashumancia
Por el de la Gloria y el Alberite

Tierra de donadíos al sur
Concejo de disputas y usurpaciones
De dehesas concejiles
Campo de amapolas bajo el cielo azul

Villa de tierra abierta
Tierra de heridas cerradas
Secano en cerros ondulados
De caliza, arenisca y variscita

Villa de piedra gigante
De armas, lunas y soles
Ídolos en ocre, zona de fuego
Herbaje de tierra entente

¡Ay! Tierra de cabalgadas
Banda Morisca en campo de Almajar
Dogmas de reinos en tus lindes
Razias, rapiñas y algaradas

¡Ah! Frontera de civilizaciones
¡Campo de Reyes y Dioses!
Entre mundos ancestrales
Caminos entre mieses y canciones 

Ya se marchan las luces
Ya se tostaron los terrones
En el cerro verdugo y el pajarete
Cae la bruma por las hoces

Retorna la mesta por las aceras
Se desvanecen las mesnadas, Las armas.
Vuelan los caballos, pasta el ganado
En el campo de Matrera


Expresiones literarias
Piropos a la provincia
Juan Romero
--------------------------------------------------------


Historia

Desde 1284 fue señorío, si bien es cierto que volvió a manos islámicas al estar situado en un área de difícil custodia, y que según el signo de la guerra pasaba a unas manos o a otras. Recuperada años más tarde, se entregó a Sevilla en recompensa por los esfuerzos realizados para arrebatar Villamartín al árabe. Sevillana, pues, desde 1342, la localidad se comenzó a repoblar por obra de la nueva señora, Inés de Peraza.
En 1503 llega la Carta Puebla por concesión del Cabildo Hispalense, aunque una especie de arrepentimiento en este sentido hizo que Sevilla y Villamartín se enzarzaran en litigios hasta 1558, en que la Real Cancillería de Granada falló a favor del pueblo, recurre Sevilla y sigue el litigio hasta 1818 en que se falla definitivamente a favor de la población, se considera el pleito más largo de la historia de España con una duración aproximada de 270 años y 10 meses.

La zona de Villamartín tenia la zona de pasto más importantes del concejo sevillano y la que  más problemas sufrieron fueron las del campo de Matrera. Esta zona, situada en la Banda Morisca, había sido otorgada por Alfonso X a la Orden  de Calatrava en 1262   Posteriormente fueron perdidas por esta Orden,  para ser recuperadas por Alfonso XI en 1341, quien las daría a la ciudad hispalense para incrementar sus bienes de Propios. 


Debido a la inseguridad del territorio, la población de Matrera sería muy escasa, por lo que era utilizada como lugar de aprovechamiento de leña y madera, esparto, caza, pasto y sal, arrendándose anualmente  su explotación. Era la zona de Sevilla de mayor riqueza silvopastoril, y como indican los propios contemporáneos  la más provechosa para los ganados:


«... porque tienen agua e yerua todo el año e es más provechoso para traer los dichos ganados. E que todos los otros términos de los palmares  e marismas son poco prouechosos e que  en ellos no se han traido nin se puede traer hatos de vacas ni se criaron  en tienpo alguno, saluo en los dichos cortijos {cortijo del Rubio y Alocaz} e en el canpo de Matrera»



El fin de la guerra de Granada también facilitaría la posibilidad de asentar en la zona una población estable. En este sentido se volvería a poner en marcha, esta vez con total éxito, el proyecto de crear el lugar de Villamartín, en cuyo término se integraría el Campo de Matrera, como coto cerrado para uso exclusivo de los vecinos de Villamartín que lo roturarían a cambio de no poder llevar sus ganados a los baldíos de Sevilla y su «tierra>> y del pago de un censo anual al concejo sevillano.

Este hecho provocó la airada protesta de los principales  benefi­ciarios del aprovechamiento de los pastos del Campo de Matrera: Utrera  y Lebrija, villas comarcanas y de notable vocación ganadera, que se vieron especialmente  perjudicadas,  tanto por el aumento  de los cánones que  tenían que  pagar por el uso de el Campo  de Ma­ trera, como por la posterior asignación de este Campo a Villamartín como término cerrado y adehesado, con lo que los ganados de estas villas no podrían entrar en él para pastar.